Un ingreso hospitalario es un momento delicado y estresante, especialmente cuando se trata de una persona mayor. En muchas ocasiones, la jornada laboral, los compromisos familiares o el propio agotamiento físico hacen que sea imposible para los familiares cubrir todas las horas de estancia en el centro médico, en especial durante los turnos de noche.
Contar con una cuidadora profesional en hospitales permite que el paciente esté acompañado en todo momento, recibiendo la atención humana y los cuidados complementarios que necesita, mientras la familia descansa con la tranquilidad de que su ser querido está en buenas manos.
A diferencia del personal sanitario del centro (médicos y enfermeros), cuyo trabajo se centra en el diagnóstico, la medicación y los procedimientos clínicos, la función de la cuidadora hospitalaria es ofrecer un apoyo constante, continuo y personalizado a pie de cama.
Las principales tareas de una cuidadora en el hospital incluyen:
Presencia permanente en la habitación para evitar que el paciente se sienta solo o desorientado.
Asistencia para comer con calma y supervisión en la ingesta de líquidos recomendada.
Ayuda para ir al baño, aseo en cama en coordinación con los auxiliares del hospital y cambios de postura para prevenir molestias.
Detección de cualquier alteración en el estado del paciente o llamada inmediata al timbre de enfermería cuando se requiere medicación o asistencia médica.
Acompañamiento en breves paseos por el pasillo cuando el médico autorice la movilidad.
Para un adulto mayor, la estancia en un entorno desconocido como un hospital puede provocar desorientación, episodios de delirio (delirium hospitalario) o estados de ansiedad.
Tener a una persona de apoyo constante aporta múltiples ventajas:
Mantener una conversación tranquila y una presencia cercana ayuda a mitigar el miedo al entorno médico.
Evita que el paciente intente levantarse solo de la cama o el sillón en momentos de desorientación.
La cuidadora sirve de puente entre los turnos de enfermería y la familia, informando de cualquier novedad de forma detallada.
En cuidado-de-personas-mayores.org ofrecemos asistencia en centros sanitarios públicos y privados de toda la Comunidad de Madrid, adaptándonos a la normativa de acceso y visitas de cada instalación:
Las necesidades de cada ingreso son distintas, por lo que el servicio se organiza mediante turnos flexibles:
Es el servicio más demandado. La cuidadora vela por el descanso del familiar durante la noche, permitiendo que los hijos o cónyuges puedan dormir y continuar con su rutina diaria.
Cobertura mientras la familia trabaja o atiende otras responsabilidades.
Turnos rotativos para asegurar presencia continua sin interrupción durante estancias prolongadas o altas complejas.
Cuando surge una urgencia o un ingreso imprevisto, la rapidez de respuesta es clave. Gestionamos la incorporación de personal cualificado en el hospital en el menor tiempo posible para cubrir las necesidades de tu familiar.
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También tenemos personas queridas que necesitan ayuda o cuidados, por eso sabemos lo importante que son para ti.
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